Así de sencillo: ¡¡¡come sano!!!

Exacto, porque comer sano significa pensar en verde. Significa basar la nutrición en alimentos de origen vegetal poco procesados: frutas frescas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos y cereales integrales.

 

Para comer sano debemos reducir bastante la cantidad que tomamos de alimentos procesados, como salchichas, jamón, carne en conserva y embutidos, y prescindir de otros como refrescos, bollería, pastelería, postres lácteos, salsas y bebidas alcohólicas.

Echemos mano del pescado comiendo menos carne, sobre todo roja, y muy importante, no tener reparo alguno en consumir más vegetales.

Adoptar hábitos de vida saludable nos llevará a prolongar nuestra vida, sin olvidar la importancia del agua y el ejercicio.