El carnaval de Ivrea, al norte de Italia, tiene institucionalizado desde 1808, una de las fiestas más antiguas y populares del mundo. El año no es casual porque fue entonces cuando la población se rebeló contra la ocupación napoleónica rememorando un episodio del siglo XIII: la muerte de un señor feudal a manos de la campesina de la que intentaba abusar.

Se trata de la famosa Batalla de las Naranjas, donde a imitación de la famosa “tomatima” aquí en España, se lanzan miles de kilos de naranjas para representar la rebelión popular contra la tiranía, una insurrección cuyo momento culminante es el espectacular desfile histórico, teniendo a la naranja como protagonista y tiñendo las calles de este cítrico.
En realidad, este pueblo del Piamonte había alcanzado cierta fama por ser la cuna de la empresa Olivetti (la fabricante de máquinas de escribir) pero hoy en día, olvidado ese artilugio en favor del ordenador, sólo queda mantener el pabellón con esa fiesta, sin duda una de las más originales con que se entra en el período precuaresmal.
Desfiles, cabalgatas, carrozas, bandas de música completarán ese delirio que tendrá lugar este año 2 y 3 de marzo.