Jugadores como Alfredo Di Stéfano son únicos y de una estirpe casi irrepetible. Este argentino ha simbolizado y sobre todo, encumbrado al deporte rey allá por donde fue. El fútbol llora su pérdida puesto que él, con sus regates y sus goles, cambió la historia del Real Madrid así como la del fútbol.
Único, inimitable, irrepetible, genio…todos los calificativos siempre quedaron cortos para definir correctamente a este brillante y talentoso jugador.
Don Alfredo nos deja pero nos ha regalado momentos para la posteridad. Esos, no nos los quita nadie. Seguro que ahí arriba ya está dándole patadas a un balón con otros ilustres del fútbol como Eusebio, Luis Aragonés, Puskas, Garrincha o George Best (entre otros).
¡Larga vida a la Saeta Rubia!